Auto Pigmalión, obra en proceso (2010).

Me interesan en este proyecto titulado “Auto Pigmalión” los imitadores profesionales como proveedores de un medio insólito de representación, su propia humanidad. Relaciono su trabajo con el de los pintores, escultores y fotógrafos. Y con la tradición y el género retratísticos.

La labor del imitador profesional es habitualmente catalogada como trabajo de varietés. Pretendo con este proyecto hacerla ingresar al campo del arte contemporáneo.

Necesito, por tanto, contratar a un buen imitador profesional el tiempo necesario para dominar un determinado personaje que es el mío, que soy yo.

Se trata por tanto de un trabajo atípico de autorretrato. Utilizo a otra persona para retratarme a mí mismo.

Proporcionaría a este profesional, por supuesto, el material necesario para hacer su trabajo: vídeos familiares, fotografías, registros sonoros, objetos personales, ropa, etc., conocimiento suficiente sobre las situaciones en las que pondrá en escena su caracterización. Será necesario algún tiempo para que pueda familiarizarse con mis signos de identidad y ser capaz de reproducirlos en el desarrollo de una serie de acciones o cuadros de mi vida cotidiana.

Busco en definitiva producir un doble temporal de mí mismo, un alter ego en sentido literal.

Las acciones que he programado para este doble o sosías personal serían las siguientes:

«La madre del artista“. Enviaré a mi doble a visitar a mi madre.
«Los amigos del artista“. Le enviaré a una reunión de amigos.
“El trabajo del artista”. Le enviaré a la inauguración de una de mis exposiciones.

Me gustaría también influir, modificar en algún sentido, este autorretrato viviente. No me basta una copia muy buena, deseo producir alguien ligeramente diferente, una copia mejor, en sentido moral, alguien que, por ejemplo, funcione mejor que yo en ciertos ámbitos.

Escenas:

  1. La llegada del imitador al estudio del artista. Retratado (artista) y retratista (imitador) entran en contacto. El retratado y contratante (artista) explica al imitador contratado (retratista) en qué consiste el proyecto: de qué se trata, a qué aspira, cuáles son las dificultades previsibles, los riesgos, los tiempos y fases de desarrollo previstas, las facilidades y los honorarios. Alcanzado el acuerdo se redacta un contrato que firman ambas partes.
  2. El trabajo del imitador. En esta parte se documentarían los esfuerzos de preparación del imitador, los avances en la reproducción del estilo, voz, gestos, etc. del retratado y finalmente los trabajos concretos de caracterización: gafas, pelo, ropa, etc.
  3. Escena del imitador visitando a la madre del artista. Prueba de fuego. Si el imitador supera esta prueba (si engaña a la madre del artista) entonces es que puede engañar casi a cualquiera, entonces es que puede emprender cualquier otra empresa subrogando la personalidad del artista.
  4. Escena de los amigos del artista. Asistencia del imitador a una reunión de la asociación de artistas (todos amigos) a la que pertenece.
  5. Escena de inauguración de una exposición. El artista detesta las inauguraciones y se siente aliviado de poder enviar a su doble a realizar este trabajo. El artista considera que es muy torpe socialmente y que su imitador podría hacerlo, en ese sentido, mucho mejor.