El abismo de la nada / The abyss of nothingness / Ezerezaren amildegia (2026).

Desde el año 2019 utilizo la oscuridad y el color negro como medios expresivos.

Interesa diferenciar bien estos dos elementos. La oscuridad pertenece a los espacios, el color negro a las superficies. La oscuridad se da en las tres dimensiones, el color negro en el plano. La oscuridad es un color negro intangible, penetrable. El color negro, por el contrario, es una oscuridad sólida. A la oscuridad se accede. Con el color negro te topas.

Voy detrás de un negro absoluto, utopía de una perfecta absorción de luz y de sombra, nula dispersión de luz hacia los ojos, efecto de mate total (del francés medieval mat, con significado de abatido o afligido), aplastamiento, ausencia total en los objetos de efectos de modelado, gradiente y brillo. Negro absoluto en representación de una oscuridad total. Oscuridad total produciendo el efecto de un excepcional color negro.

A menudo mis obras se construyen sobre la redundancia de color negro en la oscuridad. A ese respecto puedo atrapar la oscuridad en marcos o en contenedores para que parezcan superficies siendo espacio, para que parezcan color negro siendo oscuridad. O, al contrario, puedo liberar superficies para que parezcan oscuridad penetrable siendo tan solo color negro.

En esta ambigüedad entre superficie y espacio surge a veces la emoción excepcional que quiero trasladar a mi audiencia: experiencia de una negatividad suprema, negación y finalización de todas las posibilidades y esperanzas, encuentro con el fondo definitivo, el fondo del fondo, depresión profunda, pesimismo y desesperanza total.

Teasers de algunas de las piezas: